Mi perro es un Pomsky (cruce entre Husky y Pomerania), lo que lo hace particularmente especial porque parece un perro siberiano eternamente cachorro. Sus habilidades más destacadas son su gran dominio de la pelota y su habilidad de comunicarse cambiando el tono y el tipo de ladrido dependiendo de la situación. Aprende muy rápido, sabe hacer los trucos básicos (sentarse, dar la pata…), y es muy hábil.