Thor sabe sentarse cuando se le indica, dar las dos patas delanteras y «chocar los cinco». También reconoce su nombre, suele venir* cuando se le silva (un sonido característico y siempre igual) y da besos en la mejilla cuando yo -su dueña- lo cojo en brazos.
Thor es un gato muy sociable (tanto con personas como con otros animales, aunque al principio mantenga las distancias). A Thor le encanta correr, subir escaleras, salir al patio/balcón, perseguir objetos y que le hagan mimos. Es muy cariñoso e intenta estirarse siempre encima o apoyado a las personas, lamiéndolas como muestra de afecto. Como «defecto», podríamos decir que tiene hambre a todas horas, por lo que le hemos de marcar las horas de comida y vigilar que no se coma lo que no le toca (comida de la otra gata, comida del perro, comida para nosotros…) .
(*) Cuando está muy distraído o durmiendo, a veces no viene cuando se le llama, o bien, tarda más en hacerlo.