Tarzán obedece a cualquier orden y además hace muchas «virguerías»: además de las órdenes básicas de sentado, tumbado, dame la pata, la otra pata, da saltos muy altos a por sus juguetes….sabe jugar a las palmas, come bocadillos y sándwiches como una persona, es decir, muerde, mastica y cuando ha tragado vuelve a por otro bocado, también atiende a la petición de BAILAMOS?, entonces se levanta, coge por la cintura a su pareja de baile y bailotea. Es un perro muy dócil y muy alegre.