Utiliza correctamente el arenero.
Al llegar a casa se te pone sentado a tu lado mirandote esperando a que lo cojas y lo acaricies y des besos, hasta que no lo haces no actúa normal.
Al dormir se duerme junto a mi, abrazándolo o debajo de mi pecho.
Al salir a la terraza le gusta tumbarse al sol y cuando le miras, responde a las palabras ‘vinga, una volta, va!`’ dandose una vuelta en ‘croqueta’ de un lado hacia otro.