RIngo entiende perfectamente unas 30 palabras. Sabe cuando se tiene que sentar, esperar, correr, comer, andar junto al acompañante, ladrar, venir. Sabe cuando va a salir de paseo, cuando va a comer, cuando se tiene que bañar, sólo escuchando una conversación sobre esa acción. Es muy inteligente, muy activo a veces y muy tranquilo otras, extremadamente cariñoso.