Lo encontramos ahogándose cuando tenía aproximadamente 2 semanas. Es muy mimoso y cariñoso. Además es muy novelero, le encanta observar todo lo que hacemos. Cuando duerme no le gusta que le molesten, llora para que dejemos de darle besos. Le encanta bañarse, cuando lo metemos en la ducha con nosotros se queda dormido mientras le cae el agua calentita.