Es un perro muy flexible y que se adapta a cada situación. Es muy lanzado y no tiene miedo a nada. Yo soy fotógrafo y desde que era pequeñito, le enseñé a posar frente a la cámara, a subirse o colocarse en los sitios que le pida y sobre todo, mantenerse quieto (ha llegado a estar 30 segundos completamente quieto para una foto de larga exposición por la noche). Asimismo, Pancho es un un perro con muchos rasgos de carácter humanos, sobre todo, su mirada de color verde miel. Sabe saltar al agua, sumergirse para sacar piedras grandes, ir en skate, en lo que se necesite. Honestamente, es un muy buen candidato para este tipo de eventos.