Desde sus 3 meses sabe saltar la valla de agilidad a mi orden. Sabe cuándo le estoy riñendo, y cuando lo hago se detiene de inmediato. Sabe hacer sus cosas en esquinera/caja. Le encanta su pelota rellena de premios y no para de empujarla.
Es simpático y sociable, pues vive con otro conejo y con niños.