Sydney tiene dos años y es una perra súper obediente y sobre todo cariñosa. Es súper inteligente y tiene gran capacidad de aprendizaje. Le encantan las personas y jugar con los niños. Atiende a todo lo que le digo: sentado, pata, abajo (tumbado), vuelta, gira, salta, corre, come, bebe, busca, quieta, pam (muerto), no, ven, a tu cama, sube. Sabe pasar entre las piernas, jugar al frisbee, pasear con correa sin tirar e ir suelta a mi lado. Siempre está pendiente de mi.