Como buen afgano, entiende perfectamente las solicitudes de tareas pero la ejecución depende mucho de quién, cómo y cuántas veces se lo pida 🙂 Es un amor de afgano, tremendamente simpático y cariñoso con las personas. Tranquilo y fácil de motivar con premios extras, siempre y cuando tenga hambre 🙂 Corre y salta con agilidad extrema y de manera espectacular (en ambientes frescos)