Thor es afable con personas y cualquier tipo de animal. Tiene rasgos de cachorro muy marcados.
Muy tranquilo y delicado en sus movimientos, contrasta con su gran activación a la hora de jugar y relacionarse con otros animales.
Obedece a órdenes de tumbarse, sentarse, dar la pata, quedarse quieto en un lugar o ladrar en situaciones determinadas de juego.
Es muy simpático con toda persona que se le acerca y se gana el cariño de quién tiene al lado.