Obedece todas las órdenes siempre que se le llame por su nombre, es una gran relaciones públicas ya que está conmigo en la papelería y a todos los clientes les llama la atención para que la acaricien, es una embaucadora nata y le encanta que la alaben, aunque la puerta siempre está abierta nunca se marcha ya que siempre respeta lo aprendido.