Aprende en una sola tarde cualquier cosa a cambio de premios. Es lista, obediente, buena. Por ahora solo le he enseñado a dar la pata, tumbarse, dar la vuelta, chocar las 5, sentarse como un suricato, y hacerse la muerta. Por la calle va sin correa y le ALUCINAN los balones. Juega, regatea, pasa la pelota, la tira por las cuestas y sobre todo le gusta hacer de portero y pararla. Este verano por el paseo marítimo la gente le hacía videos y fotos porque alucinaban.